Estrategias para gestionar las emociones con los niños en épocas de aislamiento

Es comprensible que quieras centrarte en poner fin a esa clase de rabietas, así como a otras conductas que puedan parecer irracionales o exageradas

Libro: El cerebro del niño. Autor: Daniel Siegel

Una de las grandes preocupaciones de la convivencia en casa teniendo niños y niñas son los estallidos emocionales, los momentos de “pataleta” o tal vez llegar a un momento donde la emoción no pueda más y explote. Por esta razón, te vamos a brindar las siguientes estrategias para que puedas acompañar al niño o niña en casa a gestionar las emociones de la mejor forma.

Es importante tener en cuenta que este es un momento poco común, no todos los días estamos frene a una pandemia mundial, así que es normal sentir frustración, estar en adaptación constante, sentir miedo o irritabilidad: ¡tranquilo/a! hace parte del momento actual.

1. Todos tenemos 4 emociones básicas:

Todos los seres humanos compartimos las emociones básicas de enojo, tristeza, miedo y alegría; donde las primeras tres tal vez las hemos enseñado a no expresar, así que es significativo que lleves al niño o niña a reconocer lo que le sucede con las cuatro emociones anteriores, cuando llegue a reconocer que emoción es el momento será cada vez más pasajero.

2. Las emociones son pasajeras:

Todos los niños y niñas deben expresar estas emociones en el momento donde las sienten, de esa forma los estallidos de emoción intensa serán más pasajeros y menos intensos. Evita frases como “no llore, no te enojes, las niñas no se enojan, los niños no se ponen tristes”, pues estas frases ayudan a reprimir la emoción y soltarla de forma descontrolada cuando no se pueda contener más.

3. Intenta completar el ciclo de la emoción:

lo importante de ello es saber que para que estas emociones sean pasajeras debemos ayudarles a completar el ciclo: permite que se exprese en un espacio seguro ya sea arrojando una almohada o apretando un muñeco, después de eso acepta que llegue a la calma y contacta con el niño o niña: acércate y tócale la espalda sin hablar, y finalmente, cuando la emoción ya salga del cuerpo es el momento para reflexionar y hablar.

4. No te lo tomes personal:

Como ya sabemos que las emociones son pasajeras y muy probablemente un adulto sabe manejar mejor las emociones que los niños, intenta no tomártelo personal, te ayudará a no explotar con tu hijo y no involucrarte en esa emoción intensa: recuerda el dicho “para pelear se necesitan dos”.

5. Descubre de donde viene la emoción:

Un niño o niña tiene estos estallidos por 4 razones según la metodología WALDORF: porque tiene hambre, porque tiene sueño, porque hay algo que le incomoda o porque tiene una necesidad de contacto afectivo. Como adulto descubre de donde viene esa emoción para saber de qué formas prevenirla, ya sea balanceando la alimentación, acompañando el sueño hasta 8 o 9 horas seguidas según la edad, permitiéndole que exprese su incomodidad o brindando espacios de contacto afectivo.

6. Reconoce tu patrón reactivo:

Todos los adultos tienen un “talón de Aquiles”, aquella frase o comportamiento que puede generar una reacción emocional. La idea es que conozcan este patrón para darte cuenta que es en ese momento donde debes poner en práctica lo aprendido. Por ejemplo: “tú no eres mi mamá” o “tu no me quieres”.

7. Involúcrate con el niño:

En la medida en que te involucres emocionalmente con el niño o niña, mayor probabilidad tienes que siga tus instrucciones, de saber que si grita es por una necesidad y de construir una confianza que permita el dialogo antes del estallido de la emoción.

8. Busca tus formas creativas:

Cada familia es diferente, así que evita compararte con los niños de los vecinos o incluso con los primos o primas; recuerda que no hay un manual para ser padre y todos tenemos un ritmo de vida distinto, así que permítete reconocer tus puntos positivos, aquellos momentos donde logras acompañar las emociones de la mejor forma.

9. Todo lo anterior puede funcionar para los adultos:

Como ya lo nombramos, todos los seres humanos compartimos emociones, las propuestas anteriores pueden servir para tu propia forma de gestionar las discusiones en casa, los patrones reactivos y tu forma de crear tu propia calma interior.

Escrito por: Laura Patricia Espinal Garzón – Psicóloga.

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